4 consejos para controlar mejor su estrés

Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el estrés laboral conlleva el desequilibrio entre la percepción que tiene una persona de las obligaciones que le impone su entorno y la percepción que tiene de su propia capacidad para enfrentarlos. Por ello, es un sentimiento muy común y todos sufrimos estrés en un momento u otro de nuestra carrera. Estos son algunos consejos para controlar mejor su estrés

1 – Identifique el origen del estrés

El Instituto nacional de investigación y seguridad para la prevención de accidentes laborales y enfermedades profesionales de Francia distingue distintos factores de estés según:

  • La tarea que se debe efectuar
  • La organización del trabajo que se debe efectuar
  • Las relaciones laborales
  • El entorno físico y técnico: oficina, cargas físicas, etc.
  • La evolución sociológica: correos electrónicos, agresividad de los clientes, etc.
  • El entorno macroeconómico de la empresa: Malos resultados, concurrencia
  • Detectar claramente sus causas de estrés es la primera etapa para resolverlas. Esto le permite actuar sobre la raíz del problema.

2 – Gestione sus emociones en cuatro etapas

Primera etapa: exteriorice su estrés.

Cuando sienta demasiado estrés, grite, cante, haga deporte, encuentre un medio para evacuar sus emociones y lograr tranquilidad.

Segunda etapa: tranquilícese.

El estrés produce una aceleración del ritmo cardíaco. Cuando sienta que su corazón empieza a desbocarse, respire profundamente y tranquilícese. Esto le ayudará a controlar mejor sus emociones. Por ejemplo, cuando reaccionamos guiados por la emoción o un estrés demasiado importante, a menudo, nos expresamos brutalmente y esto su interlocutor puede vivirlo como una agresión.

Tercera etapa: ceda.

Vea las cosas con perspectiva ante la situación que enfrenta. Analícela como si fuera ajeno/a a esta o compártala con un tercero. Intente describirle su punto de vista, pero también el de la persona que produce su estrés. Esto le ayudará a encontrar la distancia correcta con respecto a la situación.

Cuarta etapa: hable sobre su estrés dando una solución.

Encuentre a su superior o una persona que pueda intervenir en las condiciones que producen su estrés. Explíquele tranquilamente la situación y propóngale soluciones.
Si, por ejemplo, su estrés se debe a una sobrecarga de trabajo, describa sus jornadas y la manera en que organiza su trabajo demostrado que no puede hacer todo cualitativa o cuantitativamente. Proponga una solución para volver a organizar su carga de trabajo (incluso a costa de abandonar algunas tareas), lo que puede mejorar la calidad general del servicio entregado.
Por ello, no dude en pedir ayuda.

3 – No absorba el estrés de los demás

A menudo, el estrés lo producen los demás, pero también lo causa el estrés de estos mismos. Para evitar que le afecte este estrés indirecto:
Determine si el problema le atañe: antes de enfrentar un problema que puede producir estrés, compruebe si el colega que se lo transmite puede solucionarlo él mismo.
Evite jugar al «salvador»: si alguien comparte su estrés con usted, recíbalo, escúchelo y, eventualmente, detecte con él las pistas para solucionar el problema, pero no actúe en su lugar, esto le haría absorber su estrés.
Evite a las personas negativas: el estrés puede ser contagioso, por ello, en la medida de lo posible, rodéese de personas positivas en lugar de aquellas que sólo observan las situaciones desde su prisma negativo. Un entorno positivo disminuye el estrés

4 – Adopte un estilo de vida que combata el estrés

La falta de sueño es un factor que agrava el estrés. Si está descansado/a se sentirá menos «a flor de piel» y esto le permitirá más fácilmente ver las cosas con perspectiva durante una situación potencialmente estresante.
Piense en usted: realice una actividad que le permita exteriorizar su estrés. Haga deporte, cocine, vaya al cine, etc. Identifique situaciones que le permitan regenerarse y pensar en otra cosa.